NO SOMOS BICHOS RAROS, SOMOS PAS

NO SOMOS BICHOS RAROS, SOMOS PAS

 Hoy queremos dedicar un espacio a la Alta Sensibilidad, un rasgo que vemos cada vez más presente en nuestro entorno, entre pacientes y amig@s, gente de nuestro entorno y muy probable que también en el vuestro. Creemos importante que vayamos hablando del rasgo, que se conozca, que sepamos que hay muchas personas que cuentan en su personalidad con ciertas características que hacen que para tener una vida saludable necesitemos ciertos cuidados y que sin ellos no vamos a poder sentirnos bien para disfutar de la vida.

 

El tema de la Alta Sensibilidad ha sido estudiado desde hace años.

Ya el psicólogo y psiquiatra Carl Gustav Jung habló sobre la sensibilidad.  Fue un defensor del inconsciente como una parte importante que nos trae una información valiosa para nuestra vida. Cuidadosamente empezó a anotar sus sueños, fantasías y visiones, y los dibujó, pintó y esculpió. Halló que sus experiencias tendían a tomar formas humanas, empezando por un anciano sabio y su acompañante, una niña pequeña. El anciano sabio evolucionó, a través de varios sueños, hasta una especie de gurú espiritual. La niña pequeña se convirtió en «anima», el alma femenina, que servía como medio de comunicación (medium) entre el hombre y los aspectos más profundos de su inconsciente.

Para entender la teoría de Jung y sus aportaciones al rasgo de la Alta Sensibilidad recomendamos la película “Un método peligroso”, en la que se desarrolla una trama entre él y su paciente Sabina Spielberg nada despreciable desde el punto de vista clínico.

La Dra. Elaine Aron inició el estudio de los rasgos de temperamento innato de alta sensibilidad. Ella, junto con su esposo el Dr. Arthur Aron, son dos de los principales científicos que estudian la psicología del amor y las relaciones cercanas. También son pioneros en el estudio de la sensibilidad y el amor utilizando imágenes de resonancia magnética funcional.

Elaine Aron explica que existen muchas personas que desde pequeñas son etiquetadas negativamente bajo el signo de la timidez, la indecisión, la debilidad, sencillamente tienen un sistema nervioso sensible. Según ella, afecta entre el 15 y el 20 % de la población. Se traduce en tener mayor sutilidad en la percepción de la realidad, lo que lleva a mejor adecuación a la realidad, en situaciones especificas. Permite tener mejores datos para autocorregir los propios errores, pues el sistema de detección es más “sensible” y por tanto “mejor calibrado”. Tienen mayor capacidad de concentración, precisión, intuición y por supuesto empatía, imprescindible para una eficaz convivencia social y consecución de objetivos en entornos sociales.

En cuanto a los posibles inconvenientes del rasgo, Elaine destaca que a las PAS les afecta especialmente los sonidos y el exceso de imágenes, y por supuesto su capacidad de sufrimiento ante situaciones que a otros les afectan menos, es desgraciadamente muy superior. Suelen necesitar más descanso y trabajar más procesos autorelajantes como la meditación, el yoga, o sencillamente dedicar más tiempo a sí mismos.

Un libro que recomendamos para quienes estéis interesad@s en el tema es El Don de la sensibilidad, en el que aparece un test para el diagnóstico del rasgo.

Karina Zegers de Beijl ha sido otra de las pioneras en el estudio de la Alta Sensibilidad y el acompañamiento a personas que tienen este rasgo. Karina organiza encuentros en los que compartir las dificultades con que nos encontramos a la hora de vivir en el mundo las personas con el rasgo de la Alta Sensibilidad. Ha escrito libros sobre el tema, recientemente ha publicado La Alta Sensibilidad. Vivir desde el corazón. En el libro podemos encontrar una versión ampliada del test para el diagnóstico de la Alta Sensibilidad.

 

¿Y tú, eres Altamente Sensible? ¿Cómo “te manejas” con el rasgo en tu día a día?

Si eres una persona Altamente Sensible, te recomendamos desde aquí la lectura de los libros mencionados, así como formar parte de algún grupo en el que se tengan en cuenta las particularidades de tu rasgo, o realizar un proceso psicoterapéutico que te ayude a conocerte, sanar las heridas del pasado y aprender a caminar en la vida con la conciencia de que el rasgo te puede dar muchas alegrías si sabes cómo canalizarlo y darle el espacio que merece en tu vida. Porque ser PAS puede darte mucho sufrimiento y también mucha satisfacción, depende de ti!

 

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