¿QUÉ SIGNIFICA ESCUCHA ACTIVA?

Apuesto a que os ha pasado (es posible que no una… muchas veces) que alguien os pregunta cómo estáis, y cuando apenas habéis respondido, os cambian de tema o dicen “Ah! A mí también”, o “Está todo el mundo igual”o algún comentario por el estilo que os deja… cómo? A mí cuando me pasa, me ocurren dos cosas:

  • Confusión: por no ser escuchada cuando esa persona era quién me había preguntado cómo estoy

  • Deseos de cerrarme y no volver a abrirme con esa persona que me pregunta “Cómo estoy” para luego no escucharme

Podría también llevarme a confirmar creencias antiguas (procedentes de la infancia) como “no soy digna de ser escuchada”, “lo que cuento no es importante para los otros”, “ya estoy molestando”… pero eso es otro capítulo, lo dejo para otra ocasión en la que hablar sobre las CREENCIAS y cómo desmontarlas.

Me pasó recientemente algo parecido a lo que comparto al principio y me ha hecho reflexionar sobre la escucha activa; en mi opinión, una parte importante (tal vez la que más) en la comunicación interpersonal.

¿En qué consiste? Aquí os dejo unas ideas con el deseo de que os puedan resultar útiles:

  • Preguntar sólo lo que quiere saberse; es decir, evito preguntar a otra persona cómo está si no me interesa saberlo.

  • Contacto visual: establecer un contacto visual resulta reconfortante en la comunicación. Si no puedo mantenerlo por alguna circunstancia (alguna enfermedad en la vista, tensión ocular o lo que sea… timidez…) lo puedo explicar, así la otra persona sabrá qué ocurre y no se sentirá ignorada.

  • Asentir con la cabeza, hacer algún comentario o pregunta a lo que nos están contando, son acciones que ayudan a mantener viva la comunicación y muestran interés hacia lo que nos cuentan. Si lo que nos cuentan se alarga demasiado para quien escucha, evito preguntar o digo que tengo prisa, me tengo que ir o lo que sea, así el otro se siente respetado y no ignorado. Si no quiero saber más, no pregunto más.

  • Pedir aclaraciones: a veces se corta la comunicación simplemente porque no entendemos lo que nos están contando, nos aburrimos y se acabó lo que podría ser una conversación agradable. En ese caso puede ser muy útil simplemente preguntar ¿Qué quieres decir? / ¿Quieres decir que…. (lo que sea que hayamos entendido)? / Perdona, no he entendido… me lo puedes repetir?…o cualquier frase del estilo que se nos ocurra. La otra persona no se sentirá ofendida por esto, al contrario, esta es una actitud que muestra interés en entender lo que nos están contando.

  • Si simplemente necesito silencio, lo puedo pedir. Se produce una situación incómoda cuando una persona no para de hablar y la que supuestamente está escuchando, necesita estar en silencio. Escucha activa también es pedirlo: “¿te importa contármelo en otro momento? Necesito un rato de silencio…”

Espero que os sirva… hasta la próxima os deseo: buena comunicación!!!

Si te ha gustado, ¿por qué no dar las gracias compartiendo? 🙂